BUENOS AIRES.- El poder sindical argentino descansa por estas horas en manos del camionero Hugo Moyano, quien mantiene un duro enfrentamiento con el Gobierno nacional, por diferencias políticas que se remontan a 2011, cuando se definieron las candidaturas para las elecciones, y por diferencias económicas, en cuanto al manejo de los fondos discrecionales para las obras sociales sindicales.

La Casa Rosada impulsa al metalúrgico Antonio Caló, apoyado por los sectores denominados de "los gordos", "los barrionuevistas", los "independientes" y los afines al kirchnerismo, enfrentados con Moyano y dispuestos a disputarle la conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT).

Caló abría sumados algunos votos más a su favor, después del aumento salarial del 23% que logró para los metalúrgicos.

Con esa tónica, entre hoy y mañana, ambos sectores mostrarán su poder de convocatoria, por separado, en sendas reuniones donde concentrarán a los delegados que apoyarían sus respectivas postulaciones, con vistas a la reunión del Comité Central Confederal, programado para este miércoles.

En ese marco, Moyano, quien buscará su reelección como jefe de la CGT, se reunirá hoy con gremialistas afines en un almuerzo que se realizará en un predio de Ezeiza para analizar su estrategia de cara al proceso electoral.

Desde el sector camionero confirmaron la asistencia al cónclave del jefe de Uatre (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores), el duhaldista Gerónimo Venegas, del sindicalista de municipales capitalinos Amadeo Genta y de representantes de la Unión Ferroviaria y de los aeronáuticos.

El almuerzo, previsto para las 13, se realizará en el centro recreativo del sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (Setia), ubicado en el kilómetro 21 de la autopista Ricchieri.

Allí, el "moyanismo" analizará la decisión del frente disidente, que anunció que no concurrirá el miércoles a la reunión del Comité Central Confederal. Las convocatorias a elecciones internas y al Comité Central Confederal habían sido aprobadas el 24 de abril por el Consejo Directivo de la CGT.

Mañana, en tanto, el frente "anti-moyanista" tiene previsto deliberar en la sede de la Uocra (Unión Obreros de la Construcción), que conduce el kirchnerista Gerardo Martínez, para definir -además de su inasistencia a la confederal- si postula un candidato propio para las elecciones internas de la CGT del 12 de julio. El antimoyanismo pretende juntar a 1.300 congresales, de los 1.787 habilitados para votar en la central obrera.

La CGT, en tanto, confirmó que habían sido "convocados todos" los representantes gremiales para participar el miércoles del Comité Confederal, en el salón Felipe Vallese de la sede sindical de la calle Azopardo al 800, en San Telmo.

Días atrás, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, reconoció que la Casa Rosada "observa y le interesa" el proceso para las elecciones internas de la CGT, aunque aclaró: "no vamos a decir que no nos interesa, pero no tenemos ni queremos tener injerencia alguna". (DyN-Especial)